Mostrando entradas con la etiqueta 1º bachillerato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1º bachillerato. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de mayo de 2015

SOLO PARA INTELIGENTES

No me resisto a copiaros un artículo publicado a finales de abril. Para todos aquellos que NO ENTENDÉIS LA FILOSOFÍA o POR QUÉ LA ESTUDIAMOS: por favor, leed estas líneas y luego, si estáis convencidos, volved a protestar por tener que estudiar filosofía. Pero sabed que si protestáis, no sois más que parte de esa masa informe, estólida y cobarde que no se atreve a pensar por sí misma y que hace de este país una cuadra de retrógrados, atrasados, corruptos y aprovechados.

Mis queridos filósofos

En la filosofía canjeamos por ideas claras y distintas nuestras perplejidades. Sirve para defendernos de la banalidad y desenmascarar los discursos baratos, tramposos y fatuos de la mayoría de nuestros políticos

  • Enviar a LinkedIn42
  • Enviar a Google +59

EDUARDO ESTRADA
Ocurre a veces que uno necesita reconciliarse formalmente con la razón, días en que el mundo se vuelve opaco y el alma se siente huérfana de conceptos y anhelosa de armonía y claridad. Es el momento entonces de regresar a la filosofía. Y es que a veces el conocimiento intuitivo y emocional del arte y de la literatura empacha y cansa, quizá porque su empeño no es tanto esclarecer las cosas como enriquecerlas y, valga la paradoja, iluminarlas con nuevos enigmas, de modo que en la filosofía descansamos de ese oscuro entender y, por decirlo así, canjeamos por ideas claras y distintas nuestras perplejidades y vislumbres, como quien convierte su incierta mercadería en letras de cambio bien acreditadas.
Siempre he sido aficionado a la filosofía, y nunca me ha faltado un filósofo de cabecera. Cada momento ha tenido el suyo. Ha habido épocas de Nietzsche, de Ortega, de Spinoza, de Berkeley, de Heidegger, de Benjamin y Adorno, de Sartre y de Camus, y de tantos otros, y siempre de Schopenhauer, de quien nunca me canso, y por supuesto de Montaigne. De Montaigne me admira la suave y amena indagación que hace de sí mismo y de las cosas sencillas de su alrededor. Pocas veces nos dice nada que el lector no creyera haber pensado antes. La obviedad se convierte sin saber cómo en un hallazgo y en un don. Los pensamientos de siempre cobran en él el resplandor del primer día, y hasta sus muchas citas clásicas se nos revelan con toda la fuerza repentina de la novedad. De pronto descubrimos que todo en el mundo está por descubrir.

Otros artículos del autor

Así que uno es una especie de trotaconceptos, un vagabundo que en cualquier parte (un tratado de lo más sesudo, un artículo de periódico, una sentencia, hasta un refrán) encuentra hospedaje: es decir, encuentra el consuelo, y hasta la caricia maternal, de una idea que de pronto, como un relámpago en la noche, pone luz en el mundo. En cuestión de ideas, soy nómada. Apenas he conocido el placer de la creencia, y aún menos el de la militancia. Soy un viajero que hoy hace fonda aquí, y pide siempre el menú degustación, y que mañana continúa alegremente su camino. Como mero aficionado a la filosofía, me gusta además mi irresponsabilidad de lector, cosa que en la literatura me ocurrió solo en mis primeros años de juventud, cuando leía de todo, sin ley ni canon, y tenía tan buen apetito que no había libro o cómic al que le hiciera ascos. Por otra parte, yo suelo leer los textos filosóficos con cierto ánimo novelero, como si me contasen una historia cuyos personajes, héroes y malvados, son las ideas, y donde hay un argumento, un conflicto, una trama, una intriga, y hasta un desenlace desdichado o feliz. De filosofía, entiendo poco, y no aspiro a más, y en mis lecturas hace tiempo que renuncié a obtener cualquier botín teórico, lo cual me ofrece una levedad de lo más placentera. Vivo desde siempre en una alocada soltería filosófica.
Luego, otro día, resulta que te cansas y hasta reniegas de ese lenguaje y de esa luz, de esas pretensiones de alzar una torre de conocimiento tan alta como la de Babel, y regresas a la penumbra del arte y la literatura, y así vas, de los filósofos a los poetas, del razonamiento a la revelación, del no entender entendiendo al alivio, y acaso también al espejismo, de entender algo de una vez para siempre, y de reposar al fin en esa Ítaca tan inalcanzable que es la ilusión de la verdad. De las palabras que te guían a las palabras que te pierden.

Sin los autores estamos condenados a la ignorancia y a la palabrería: carne de cañón
Uno no sería ni la persona, ni el ciudadano, ni el lector y el escritor que es, sin la filosofía, sin esa fina lluvia de ideas, de pálpitos, de querellas intelectuales, de ecos dialécticos, que nos vienen del pasado y que se filtran en nuestra inteligencia y en nuestro corazón y que nos dotan de la clarividencia y el carácter necesarios para enfrentar críticamente el mundo y construir nuestra visión propia de la realidad, y que solo ahí, en ese gran río de conocimiento que es el legado de nuestros mayores, podemos encontrar. Esa es nuestra herencia, y no tenemos otra. En la filosofía (y, si se quiere, también en la literatura, que no es otra cosa que el patio de vecindad de las humanidades) está la llave de nuestra salvación como personas libres, lúcidas y mayores de edad.
Porque ocurre que del mismo modo que las facciones de nuestro rostro o las huellas de nuestros dedos son distintas, así también nuestro mundo interior y nuestra visión de la realidad son por fuerza exclusivos. Somos irrepetibles. Estamos condenados a ser originales. O mejor: en nosotros está la semilla de la originalidad, y de nosotros depende que caiga en buena tierra o que se agoste sin remedio. Pero para saber lo que valemos, y para lograr ser nosotros mismos, nos lo tenemos que ganar, y para eso es necesario un poco de soledad, de recogimiento, de esfuerzo, de lentitud… y de la ayuda de nuestros filósofos, de los de antes y de los de ahora, de los densos y de los ligeros, de los ceñudos y de los festivos, porque sin ellos estaremos condenados a la ignorancia y a la palabrería: carne de cañón.
Y he aquí que ahora, nuestros actuales gobernantes, no contentos con haber menoscabado la literatura en las escuelas, los libros en las bibliotecas y el teatro y el cine en las taquillas, han decidido también arrinconar a la filosofía, haciéndola meramente optativa, lo cual equivale a su extinción. ¿Qué muchacho, o qué padres de muchacho, van a elegir o a animar a elegir como asignatura la filosofía, que al fin y al cabo no sirve para nada, cuando se puede optar por otra materia más técnica y práctica, que acaso pueda servir para aspirar a un puesto de trabajo, por mísero que sea?

Solo una conjura explica la saña con la que los gobernantes persiguen a las humanidades
Triste país el nuestro. Trabajando cada cual para obtener sus pequeñas ventajas, nos estamos labrando entre todos la desdicha colectiva. Hoy sabemos ya que, en asuntos de educación, de ciencia y de cultura, el sueño de la Transición produjo, si no monstruos, sí figuras grotescas. Al cabo del tiempo, al cabo de tantos proyectos y sueños de regeneración, uno contempla el panorama social y comprueba que, tras la apariencia y el barniz de la modernidad, seguimos siendo el mismo país ignorante y atrasado de siempre. Queda una gran minoría ilustrada, cómo no, pero se antoja poco logro para las oportunidades históricas que tuvimos y que una vez más desperdiciamos. Diríase que hay una conjura para que estas cosas sean así. No de otro modo se puede interpretar el desprecio y la saña con que nuestros gobernantes persiguen a las humanidades en las escuelas y a la ciencia y a la cultura allá donde se encuentren. Como si hubieran recibido de ellas una afrenta que hay que vengar y reparar.
Seguimos, pues, como siempre en nuestra desdichada historia, a la espera de un Gobierno ilustrado, que crea de verdad en esa gran evidencia de que el progreso y la grandeza de un país se construyen por fuerza desde la educación. Algo que todo el mundo dice pero que nadie hace, quizá porque tampoco ellos, los mandatarios y demás malandrines, son amigos de la lectura y el estudio. Basta leer un par de horas a Montaigne, o cultivar el hábito de alternar, aunque sea solo de pasada, con nuestros queridos filósofos, para defendernos de la banalidad y desenmascarar y ponernos a salvo de los discursos baratos, tramposos, fatuos y hasta ridículos de la mayoría de nuestros políticos. Más que nunca, ante la ristra de elecciones que se nos avecinan, quizá esta sea la hora de regresar a la filosofía.
Luis Landero es escritor. Su último libro es El balcón en invierno (Tusquets).

sábado, 21 de marzo de 2015

ESCRIBIR AL PERIÓDICO



Es una magnífica experiencia publicar en el diario tu opinión. Piensa, escribe, publica. Si tienes algo que decir y aportar a la sociedad, hazlo. Lo necesitamos.



Te dejo una lista de direcciones para que te sea más sencillo.

Periodista Digital redaccion@periodistadigital.com 
ABC 
cartas@abc.es 
La Gaceta de los Negocios 
cartasaldirector@negocios.com 
Diario ADN 
cartasaldirector@diarioadn.com 
El País 
CartasDirector@elpais.es 
La Razón 
cartas@larazon.es 
El Periodico de Cataluña 
cartalector@elperiodico.com (catalán o castellano) 
La Vanguardia 
cartas@lavanguardia.es 
El Correo 
opinion.ec@diario-elcorreo.es 
El Economista 
http://www.eleconomista.es/cartas-al-director/index.html 
El Mundo 
cartas.director@el-mundo.es 
20 minutos 
zona20@20minutos.es 
Qué 
lectores@quediario.com 
Metro 
cartas_al_director@metrospain.com 
Metro BCN 
cartas.bcn@metrospain.com 
Metro Madrid 
cartas.mdr@metrospain.com 
La Verdad 
lectores@laverdad.es 
Estrella Digital 
cdirector@estrelladigital.es 
El confidencial digital 
redaccion@elconfidencialdigital.com 
Público 
http://www.publico.es/contacto/cartas-director/ 
Avui 
bustia@avui.cat (en catalán) 
El Triangle 
redaccio@revistaeltriangle.com (en catalán)

Las Provincias: cartas@lasprovincias.es

LA COHESIÓN TEXTUAL

Como ya dijimos, la cohesión nos deja ver el texto como un tejido: los hilos o hebras que lo forman están todos entretejidos, enhebrados entre sí. Y esto hace que el texto tenga unidad y sentido.

Algo que antes de escribir es así:



Acaba luego así:





Este es el texto 3 de la guía de 1º de bachillerato. Lo analizamos debajo: 


Ricardo Querol
El País 25 enero 2010

A algunos cooperantes los sacaron a gorrazos de pueblos de África cuando llegaban con toneladas de ropa usada y gratis. La industria textil local no agradecía precisamente el regalo que amenazaba con arruinar su modesto modo de ganarse la vida. Para ayudar al desarrollo no bastan las donaciones, las buenas intenciones ni el esfuerzo de los voluntarios. Para ayudar de verdad en zonas catastróficas, aisladas o inseguras deben cumplirse requisitos más asociados a la capacidad de gestión que al altruismo: conocer el terreno, respetar el estilo de vida, saber gestionar una red de distribución, asociarse con organizaciones locales.

Dos eventos ilustran el debate sobre la utilidad de las ONG: la oleada de solidaridad con Haití y el secuestro de los tres cooperantes catalanes que cruzaban el Magreb cargados con ayuda humanitaria. El cautiverio en Mauritania, que va a cumplir dos meses, es un carísimo precio por combinar lo solidario y las (comprensibles, legítimas) ganas de aventura. Quizás no era lo más eficaz enviar la ayuda en una caravana que estaba siguiendo  los pasos del rally Dakar, desplazado a América precisamente por la inseguridad. En Haití, las ONG más prestigiosas y las agencias internacionales se han visto desbordadas con la llegada masiva de ayuda que eran incapaces de repartir en un país en ruinas, y en el que se puso a prueba la relación entre la ayuda civil y la militar.

Las organizaciones caritativas son un protagonista cada vez más activo en el panorama global, pero en él conviven grandes y ambiciosas organizaciones con pequeños proyectos llevados con el entusiasmo del aficionado. Se suma al cóctel la explosión del llamado turismo solidario, en un momento en que a las ONG les sobran candidatos a arrimar el hombro en destinos exóticos y les falta personal para tareas más cercanas.

Son héroes quienes se juegan su tiempo, su dinero y hasta su vida por los demás. Pero los donantes y la opinión pública les empiezan a pedir  más: eficacia. Para que los resultados respondan a ese esfuerzo monumental.  

-----------------------------------------------------------
Todo texto bien escrito está cohesionado, es decir, todos sus elementos (palabras, sintagmas, oraciones) están relacionados entre sí. Esta relación se establece por medio de elementos léxicos, semánticos o gramaticales. A continuación estudiaremos los más destacados del texto propuesto. Estos elementos van a estar siempre en dependencia del núcleo temático del texto: la ayuda humanitaria.

Comenzamos con los mecanismos de cohesión léxica. En este texto encontramos:
  • Repeticiones de palabras clave que giran en torno al tema del texto: ONG (3 veces), cooperantes (2), ayuda (4), esfuerzo (2, al principio y final del texto, de modo circular).
  •  Familias léxicas, formadas por derivación, alrededor de esas mismas palabras: ONG, organización; ayuda, ayudar; gestión, gestionar; inseguras, inseguridad.

 En cuanto a los elementos semánticos que dan unidad al texto destaca lo siguiente:
  • ·         El campo semántico de la solidaridad, bajo el que se engloban los siguientes términos: cooperantes, voluntarios, altruismo, ONG, humanitaria, solidario, organizaciones caritativas, agencias internacionales, donantes, esfuerzo.
  • ·         La relación de sinonimia entre algunos vocablos: cooperantes – voluntarios - candidatos - personal y el término héroe, usado al final del texto en referencia a estos voluntarios.
  • ·         La relación de hiperonimia entre: África -hiperónimo- y Magreb, Dakar, Mauritania –hipónimos-. O la misma relación entre “organizaciones caritativas –hiperónimo- y ONG, agencias internacionales, grandes organizaciones, pequeños proyectos, aficionados, hipónimos que encontramos en el párrafo tercero y que lo cohesiona con el resto del texto.
  • ·         Algunas figuras literarias: Ironía, en el párr. 1º (La industria textil no agradecía precisamente…) y en el párrafo 2º (“Quizás no era lo más eficaz enviar ayuda…”). Algunas metáforas bajo las expresiones: “oleada” (párr. 2) o “cóctel” (párr. 3).

 En resumen. A lo largo de todo el texto se establece una serie de relaciones léxicas y de significado en torno a dos o tres conceptos fundamentales o esferas conceptuales, que son las de “ayuda humanitaria”, “gestión eficaz” y “esfuerzo de los voluntarios”.

Estudiaremos a continuación cómo se consigue la cohesión gramatical a través de varios elementos: recurrencias, deixis, elipsis y el eje temporal. Añadiremos algún comentario sobre los conectores que organizan el texto de manera más eficaz.

-        Destacan las figuras literarias de repetición, sobre todo la enumeración, que da al texto ritmo y personalidad: “no bastan las donaciones, las buenas intenciones ni el esfuerzo” (l. 4); “conocer el terreno, respetar el estilo de vida, saber gestionar una red de distribución, asociarse con organizaciones locales.” (l. 6-7); “se juegan su tiempo, su dinero y hasta su vida” (párr. 4). Hay también una anáfora en el primer párrafo: “Para ayudar al desarrollo… Para ayudar de verdad”.

-        Encontramos un paralelismo que estructura el segundo  párrafo: “la oleada de solidaridad… el secuestro de los tres cooperantes”. Después se desarrollará cada uno de los elementos. También en el párrafo 3º: “les sobran candidatos… les falta personal”. Este paralelismo es también una correlación, elemento que está también en el primer párrafo, cohesionándolo por completo junto con la anáfora comentada: “deben cumplirse requisitos más asociados a la capacidad de gestión que al altruismo”.

-        Comentario aparte merece la deixis, pues se trata de un poderoso mecanismo cohesionador.
·         En cuanto a las referencias cotextuales o endofóricas hallamos lo siguiente:
o   Anáforas:
§  “el regalo” (párr. 1º), referido a la ropa gratis citada previamente.
§  Varios pronombres relativos que caracterizan la sintaxis del párrafo 2º y lo cohesionan: “que va a cumplir… que estaba siguiendo… que eran incapaces … en el que se puso a prueba”.
o   Catáforas. Destacamos tres referencias, una en cada uno de los tres primeros párrafos. Se enuncia algo que se desarrolla después:
§  1er párrafo: “deben cumplirse requisitos… conocer… respetar… saber gestionar… asociarse”.
§  2º párrafo: “Dos eventos… la oleada… el secuestro”.
§  3er párrafo: “Las organizaciones caritativas… protagonista… grandes organizaciones… pequeños proyectos… turismo solidario”.

-        Las referencias contextuales o exofóricas en este texto se articulan en torno a dos elementos y son a la vez espaciales y temporales: “La oleada de solidaridad con Haití… y el secuestro de los tres cooperantes catalanes que cruzaban el Magreb”.

-        No encontramos nada destacable en cuanto a la elipsis. Por lo que respecta al eje temporal, debemos decir que se combina el pasado para referirse a los hechos de Dakar y Haití (los sacaron, llegaban, amenazaba, agradecía, era, estaba siguiendo, han visto desbordadas, eran incapaces), con el más abundante presente, que enjuicia estos hechos y recomienda un determinado modo de actuar (no bastan, deben cumplirse, requisitos, ilustran, son, conviven, se suma, les sobran, les falta, son héroes, les empiezan a pedir, respondan).

-        Respecto a los conectores hay que decir que son escasos. En los dos primeros párrafos se utilizan los dos puntos para la enumeración, en vez de conectores. Encontramos la conjunción “pero” en el tercer y cuarto párrafo para expresar la oposición de ideas.

Hemos terminado este análisis de la cohesión gramatical en el que destacan las recurrencias y repeticiones, en especial las enumeraciones. Gracias al recurso de todos estos elementos el texto está, en consecuencia, bien cohesionado.


lunes, 15 de diciembre de 2014

SELECCIÓN DE POEMAS DE ANTONIO MACHADO


Seleccionamos los siguientes poemas de la antología. Recordad que basta con que anotéis una o dos líneas sobre el poema: lo que os sugiere, qué entendéis de él, lo que os llame la atención.

De Soledades, galerías y otros poemas: p. 29, I; p. 31, II, p. 32, V; p. 36, VII, p. 40, XI, p. 44, XX, p. 47, XXXII, p. 52, XLVI, p. 54, LIX, p. 56, LXI Introducción; p. 60, LXX.

De Campos de Castilla: p. 71, XCVII; p. 77, XCIX; p. 81, CII; p. 89, VI; p. 123, CXIX, CXX, CXXI; p. 125, CXXII; p. 127, CXXVI; p. 139, CXXXVI Proverbios y cantares, I, p. 142, XXIII, XXIX; p. 143, XXXVII, XLIII, XLIV, XLV, p. 144, L, LIII, p. 146, VII; p. 148, CXLIV; 

De Nuevas canciones. p. 164, LXVI; p. 165, LXXXV.
 De Poesías de la guerra: p. 183, I; p. 184, II; p. 185, III, CLXXXIX

jueves, 4 de diciembre de 2014

Modernismo y Generación del 98

Estos dos movimientos artísticos se dan a la par, y comparten algunos rasgos, pero se diferencian en otros. Os facilito el enlace a un vídeo para que lo entendáis y unos breves apuntes.

El Modernismo

La concepción más restringida del concepto de Modernismo considera a este como un movimiento literario que se desarrolla aproximadamente entre 1885 y 1915. Tiene su cuna en Hispanoamérica y su principal impulsor y máximo representante es el escritor nicaragüense Rubén Darío.external image KARLT%2BBUERT.jpg
En España, el Modernismo conoce dos fases: el Modernismo polémico y el Modernismo domesticado. El primero comienza aproximadamente en 1892, con la llegada de Rubén Darío a España, y se extiende hasta 1904; esta es su época de esplendor. Después, cuando los autores modernistas ya ocupan un lugar central en el mercado editorial, atenúan la actitud provocadora y combativa que los había caracterizado en la primera etapa.
Las figuras más características del Modernismo en España son Manuel Machado, Villaespesa y Marquina. Ahora bien, hay tres importantes autores que estuvieron inicialmente en la órbita del Modernismo, pero que luego desbordaron sus cauces: Valle-Inclán, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.


3.1. Influencias

El Modernismo hispánico se halla fuertemente influido por la literatura francesa, en concreto por dos movimientos de la segunda mitad del siglo XIX: el Parnasianismo y el Simbolismo.
. El Parnasianismo está representado por poetas como Théophile Gautier o Leconte de Lisle. Los parnasianos defienden el ideal de el arte por el arte, instauran el culto a la perfección formal y pretenden construir una poesía serena, equilibrada (frente a la vehemencia romántica). Len gustan temas que serán después típicamente modernistas: la mitología griega, el exotismo oriental, las civilizaciones antiguas... 
. El Simbolismo es una corriente que arranca de Baudelaire y se desarrolla con Verlaine, Rimbaud y Mallarmé. Los simbolistas no se contentan con la belleza externa ni con la perfección formal (aunque no las desprecien), sino que quieren ir más allá de las apariencias. Para ellos, la realidad sensible encierra significaciones profundas y la misión del poeta es descubrirlas; se sirve, para ello, de símbolos, esto es, de imágenes físicas que sugieren algo no perceptible físicamente (una idea, un sentimiento...). Se trata, en suma, de una poesía que se propone sugerir todo cuanto está oculto en el fondo de las cosas. A este arte de la sugerencia no le convienen ya las formas escultóricas, cinceladas, que perseguían los parnasianos, sino un lenguaje musical. 

También se advierten en los modernistas huellas de la literatura española, fundamentalmente de los poetas postrománticos: Bécquer y Rosalía de Castro. 

3.2. Temas

La temática del Modernismo apunta en dos direcciones: la que atiende a la exterioridad sensible (lo legendario y lo pagano, lo exótico, lo cosmopolita) y la que apunta a la intimidad del poeta, con su vitalismo y su sensualidad, pero también con su melancolía y angustia. Pues bien, a partir de este último aspecto puede explicarse la unidad temática de la literatura modernista.

1. Desazón “romántica”. Son notables las afinidades de talante entre románticos y modernistas: vemos análogo rechazo de una sociedad en la que no encuentra lugar la poesía y parecida sensación de desarraigo y de soledad. La melancolía (a veces, la angustia) es un sentimiento central. Es sintomático de este talante la presencia de lo otoñal, lo crepuscular, la noche.
Además, la crisis espiritual que alimenta a los modernistas les lleva a exaltar por encima de la razón las pasiones y lo irracional; el misterio, lo fantástico y el sueño vuelven a poblar los poemas.

2. Escapismo. Como el romántico, el modernista se evade del mundo con el que está en desacuerdo. Hay una evasión en el espacio (se trata del conocido exotismo de la literatura modernista, cuya aspecto más notorio es el gusto por lo oriental). Y hay también una evasión en el tiempo (hacia el pasado medieval, renacentista, dieciochesco) que es fuente de evocaciones históricas o legendarias. En la misma línea se sitúa el gusto por la mitología clásica, con su brillantez y su sensualidad pagana.
De acuerdo con tales preferencias, aparecen por los poemas dioses, ninfas y centauros; vizcondes y marquesitas; Pierrots y Colombinas; mandarines y odaliscas. Es un mundo de pagodas, de viejos castillos, de salones versallescos y de jardines perfumados; un mundo con cisnes y libélulas, flores de lis y flores de loto, marfil, jades y perlas Todo ello obedece a la necesidad de soñar mundos de belleza en los que refugiarse de un ambiente mediocre.

3. Cosmopolitismo. Es un aspecto más de la necesidad de evasión, del anhelo de buscar lo distinto. Ese cosmopolitismo desemboca, sobre todo, en la devoción por París, inspiradora de muchos versos modernistas.

4. Amor y erotismo. Se advierte un contraste entre un amor delicado y un intenso erotismo: así, por un lado, encontramos muchas manifestaciones de un amor ideal, imposible, acompañado casi siempre de melancolía; por otro, vemos también numerosas muestras de un erotismo desenfrenado, que unas veces pueden interpretarse como un desahogo vitalista ante las citadas frustraciones y que en otros casos enlazan con las actitudes asociales y amorales características del espíritu modernista.

5. Los temas americanos y lo hispánico. Hay también en el Modernismo hispanoamericano un cultivo de temas indígenas. Al principio es una manifestación más de la evasión hacia el pasado y sus mitos, pero más tarde obedece al anhelo de buscar las raíces de una personalidad colectiva. Y esa misma búsqueda de raíces explica la presencia de los temas hispánicos en ese periodo. 


3.2. La estética modernista. El lenguaje y la métrica

El Modernismo profesa un culto casi religioso a la Belleza. La poesía se considera el arte supremo y se concibe como la búsqueda de la armonía, de lo absoluto. Las principales características son las siguientes:

1. Literatura de los sentidos. Los poetas pretenden sugerir con las palabras las sensaciones que otras artes consiguen a través del sonido, el color o la luz. Por ello aluden frecuentemente a instrumentos musicales (arpas, liras, flautas) o a colores, sea directamente, sea por medio de objetos preciosos (azul, violeta, rubí, zafiro); o recrean olores exquisitos, generalmente insinuados por medio de flores y plantas (nardos, jazmines, sándalo).
Observamos dos direcciones: la de la brillantez y los grandes efectos y la de lo delicado y delicuescente. Así ocurre con los efectos sonoros: encontramos desde los acordes rotundos (la voz robusta de las trompas de oro) hasta la musicalidad lánguida (iban frases vagas y tenues suspiros / entre los sollozos de los violoncelos); o, también, con los efectos plásticos: desde lo brillante (amor lleno de púrpuras y oros) hasta lo tenuemente matizado (diosa blanca, rosa y rubia hermana).

2. Recursos estilísticos. Los modernistas se sirven de todos aquellos recursos que se caracterizan por su valor ornamental o su poder sugeridor.
Los frecuentes recursos fónicos responden al ideal de musicalidad: así, los simbolismos fonéticos (las trompas guerreras resuenan), la armonía imitativa (está mudo el teclado de su clave sonoro) o la simple aliteración (bajo el ala aleve del leveabanico).
El léxico se enriquece con cultismos, neologismos, vocablos exóticos, acumulación de palabras esdrújulas, adjetivación ornamental, etc.: unicornio, gobelinos, pavanas, ebúrneo cisne, sensual hiperestesia...
La preeminencia de lo sensorial se manifiesta en el abundante empleo de sinestesias: verso azulrisa de orosones aladossol sonoro...
Destaca asimismo la riqueza de imágenes: Nada más triste que un titán que llora, / hombre montaña encadenado a un liriola libélula vaga de una vaga ilusióny la carne que tienta con sus frescos racimos...

3. Variedad métrica. Se experimenta con estrofas, versos, acentos y rimas en la búsqueda incesante de originalidad y ritmo musical. Típicos versos modernistas son los alejandrinos, los dodecasílabos, los eneasílabos y también los versos libres. En cuanto a las estrofas, predominan los sonetos más diversos, las silvas, los serventesios y, dado el interés por la lírica popular de muchos de estos poetas, las coplas, seguidillas, romances y cuartetas.



literatura-sigloxx-1.JPG



jueves, 6 de noviembre de 2014

LOS RETROSEXUALES. Corrección del comentario de texto.






Los retrosexuales
Establecimiento del tema del texto, breve resumen de su contenido y descripción y explicación de su esquema organizativo –partes temáticas constitutivas del texto y articulación de estas- (3 puntos).

Se trata de un texto muy original y arriesgado (quizá políticamente incorrecto) por el tema: Elogio de un modelo de hombre muy varonil y profundo. Este tema está presente a lo largo de todo el artículo; de esta forma, el texto puede ser percibido coherentemente como una unidad de significado, como un mensaje único.
Podemos resumir el contenido del texto en unas breves líneas:
Tiempo atrás se definió al hombre satisfecho de serlo con el término “retrosexual”. Este hombre no se preocupaba demasiado  de su apariencia personal y era heterosexual. En contraste, hoy prolifera un tipo de hombre “metrosexual”, que es egocéntrico, obsesionado con su apariencia y suele ser gay o bisexual. Aquel primer retrosexual ha evolucionado, y aunque ya se preocupa algo más de su modo de vestir y su aseo, es una persona con preocupación social y con autenticidad. Sería interesante frenar la oleada de metrosexualidad que convierte a las personas en superficiales. Para esto es importante educar a la juventud en la consecución de fines personales, interiores, y no solo en cuidar su cuerpo y apariencia.

La progresión temática en este texto está muy lograda: lleva el peso del tema la palabra “retrosexual”, y se van sucediendo informaciones nuevas (remas) que hacen avanzar la argumentación. Así, podríamos dibujar esta progresión temática de la siguiente forma:
Tema: los retrosexuales: descripción original según Simpson (descripción de su apariencia).
                Rema 1: los metrosexuales, según Simpson (orientaciones sexuales).
Tema: El retrosexual, en concreto HOY: algo evolucionado, más pulcro.
                Rema 2: obsesión del metrosexual por su imagen.
Tema: Romper una lanza por los retro: compromiso social de estos.
                Rema 3: egoísmo de los metrosexuales y banalidad.
Rema 4: Tesis. Correcta educación de la juventud en el esfuerzo y no en lo exterior.

En cuanto a la estructura externa que presenta el artículo, observamos que está organizado en cuatro párrafos. Presenta dos fotografías alusivas a dos de los actores que se nombran en el texto. El título sintetiza el modelo de hombre que alaba: los retrosexuales.
La coherencia textual del artículo se observa también en el estudio interno de su estructura. Para empezar, podemos localizar al final del texto la tesis que defiende el autor (§4, l. 34 y 37): Fomentemos la belleza interior de la personalidad conseguida con esfuerzo y no solo la exterior y aparente. A esta tesis, que es explícita, llega el autor tras describir a los retrosexuales y ponerlos en contraste con los metrosexuales.

La estructura del texto responde a la forma clásica de los textos argumentativos. Comienza con una introducción que abarca el párrafo primero. En ella describe algunos de los rasgos del retrosexual. Utiliza un argumento de autoridad al nombrar a Mark Simpson, conocido periodista británico y especialista en cuestiones de masculinidad. Emplea también un argumento de ejemplificación, para mostrar a qué tipo de personas se refiere y para ello nombra a dos actores.

A continuación viene el cuerpo argumentativo, que abarca los párrafos 2º y 3º. En él destacan dos partes. La primera describe a los retrosexuales en la actualidad –han evolucionado un poco-, reforzando lo que ya ha dicho en la introducción: Los retrosexuales no se preocupan demasiado de su apariencia y van al fondo de los asuntos. Introduce el contraste con los metrosexuales que desarrollará en el siguiente párrafo.

La segunda parte del cuerpo argumentativo corresponde al párrafo 3º: Defensa del retrosexual porque es solidario y comprometido socialmente. Por contraste, el metrosexual prolifera en nuestra sociedad, es egoísta y superficial, adora la belleza exterior. En estos dos párrafos se utiliza un elaborado argumento de comparación (o analogía) por contraste de dos opuestos, poniendo juntas las cualidades de unos y otros para destacar las del primer grupo. Finalmente se aconseja la lectura de un libro de Marina para combatir esta epidemia. Se trata de un argumento de autoridad, pues Marina tiene un reconocido prestigio como filósofo. En la descripción de unos y otros, se recurre a generalizaciones indiscutibles: “los retrosexuales […] se sienten activamente solidarios con los marginados por la pobreza. […] Los metrosexuales son egoístas […]. Quizás me equivoque: los metrosexuales están proliferando en nuestra sociedad acomodada (l. 19-29).

Termina el texto con la conclusión (párrafo 4º). En ella se sitúa la tesis, que ya hemos mencionado: promocionar la personalidad interior de la superación personal y no la vida centrada en la apariencia física, especialmente en la juventud.

Esta estructura que acabamos de describir corresponde a una estructura sintetizante (de tipo inductivo), puesto que se llega a la conclusión, que es la tesis, después de exponer los argumentos a favor de un tipo de personalidad y en contra de otro.
Después de este exhaustivo análisis tanto temático como estructural del texto, podemos afirmar que se trata de un artículo perfectamente coherente.







sábado, 25 de octubre de 2014

UN EJEMPLO DE RESEÑA BIEN ESCRITA

(No te lo creas demasiado, Julio)

EL ASESINATO DE ROGER ACKROYD

Título: El asesinato de Roger Ackroyd
Autora: Agatha Christie.

En la tranquila campiña inglesa la anciana Mistress Ferrars aparece muerta. Pocos días más tarde, el rico Roger Ackroyd es asesinado por la espalda con una daga tunecina. Ante este goteo constante de misteriosas muertes, un apacible jubilado de origen belga con un pasado singular, se ve obligado a investigar estas muertes para llegar a descubrir la verdad.



La reina del misterio. Así es como será recordada Agatha Christie, autora de más de 70 novelas, la mayoría policíacas. Es la novelista más vendida de todos los tiempos, cuatro mil millones de novelas, solo comparable con autores como William Shakespeare u obras como la Biblia. Además es la novelista más traducida de todos los tiempos: más de 103 idiomas. Unas cifras de infarto que se bien se merece esta autora que empezó a escribir por recomendación de su madre, al no poder salir de casa por un fuerte constipado.

Personalmente, he encontrado pocas criticas negativas ante tal obra. A decir verdad, el único aspecto negativo que tengo en torno a este libro tiene que ver con el paso de los años y no por error de la autora. Lo que no me ha terminado de gustar es la sintaxis, la forma de componer las oraciones, que para mi gusto está un poco desactualizada. Quitando esto último, totalmente comprensible al ser escrita la obra original en 1926, debo decir que es un libro bastante recomendable, especialmente paraa los amantes del genero policíaco. La intriga que rodea toda la novela, la caracterización de los personajes y ante todo un final bastante sorprendente son la base de dicha afirmación. Para aquellos a los que cualquier  libro les quema en las manos, al empezar a leer esta obra, la alergia dará paso a la adición. No cualquier obra es considerada la mejor novela de crimen de todos los  tiempos por la Asociación de Escritores de Crimen, todo un argumento de autoridad. Por ultimo te propongo un reto: Agatha Christie siempre decía que durante sus novelas proporcionaba todas las pistas necesarias para que el lector pudiese encontrar al culpable, que es revelado siempre al final. Adelante, sin miedo. Comienza el misterio. Comienza el juego.

jueves, 23 de octubre de 2014

LA INTELIGENCIA RESUELTA. Comentario resuelto.


 LA INTELIGENCIA RESUELTA.
Comentario de texto: la coherencia textual.


Estamos ante un texto de una gran fuerza expresiva, escrito con esmero. Trata sobre un único tema y lo presenta de forma ordenada, como estudiaremos a continuación. Por esta razón podemos decir que el texto es perfectamente coherente, entendiendo la coherencia como la propiedad de los textos por la cual pueden ser percibidos como una unidad de sentido. El asunto general del texto es la inteligencia, capacidad humana. Más en concreto, el tema se puede apuntar como la inteligencia, facultad de progreso humano.

El texto puede sintetizarse con el siguiente resumen:
El hombre es el actor de una experiencia única: su desarrollo a través de la inteligencia. La historia humana es la historia del desarrollo de esta capacidad, en ocasiones con errores. Gracias a la inteligencia, nos hemos separado de los instintos animales y hemos dominado la naturaleza, pero también nos ha llevado a cometer grandes atropellos. Y esto debido a que la inteligencia es una capacidad siempre en equilibrio inestable. Depende de cómo se utilice puede hacernos avanzar o puede empujarnos de vuelta a la selva por el egoísmo o la bestialidad. Por eso es necesario que cada uno tome partido y colabore con el resto en la construcción del progreso.

Este texto se concentra mucho en una o dos ideas, de modo que no introduce digresiones y su progresión temática es continua.
Tema: La inteligencia
Rema 1: el hombre se separa de lo animal.
Tema: La inteligencia y sus capacidades.
Rema 2: ejemplo del chimpancé.
Rema 3: Contraste entre el animal y el hombre.
Rema 4: Ambivalencia de la inteligencia: inventos positivos y negativos, actitudes positivas y negativas.
Rema 5: Responsabilidad personal.

El estudio de la coherencia estructural nos desvelará los mecanismos que propician (favorecen) que este texto sea coherente. Comenzamos por el estudio de su estructura externa. Debemos indicar que estamos ante un fragmento de un texto (como nos indican los corchetes), perteneciente al libro editado por Debolsillo en 2003: El vuelo de la inteligencia. Este fragmento lleva un título interesante que nos hace pensar y que, en mi opinión es una paradoja, pues nuestra inteligencia —según se desprenderá de la tesis del autor— no está totalmente resuelta, ya que podemos volver a tener una inteligencia cautiva, si bien no absolutamente cautiva como al inicio. El texto está estructurado en cuatro párrafos y encontramos la información de publicación a pie de página, como es habitual. Por tanto, ya desde el título, el texto está facilitando que pueda percibirse como una unidad de sentido.

Empezamos por la tesis el estudio de la estructura interna. Puede resultar un poco complicado decantarse por si la tesis se encuentra tanto al inicio como al final del texto o, por el contrario, se encuentra al final. Nosotros preferimos esto último, pues en las líneas 31 y 32 se encuentra una clara apelación al lector junto con la idea que defiende el autor. En cualquier caso, se trata de una tesis explícita que podemos enunciar de la siguiente manera: Apelación a la responsabilidad personal para colaborar en el avance liberador de la inteligencia y no en su regresión animalizadora.

Siguiendo nuestra afirmación sobre la tesis, diremos que estamos ante un texto de estructura inductiva, puesto que todo el texto desarrolla argumentos y ejemplos para concluir con la tesis y llamada de atención del autor. A continuación los estudiaremos simultáneamente con la estructura del texto. Esta estructura puede responder al esquema de los textos argumentativos:

Introducción, (líneas 1 a 5):
1. Los hombres, actores de un progreso producido por apartarse de lo instintivo.
En la introducción el autor utiliza como argumentos generalizaciones indiscutidas, compartidas por todos: “Somos los actuales protagonistas…”, “(La especie humana) se empeñó en alejarse de…”.

Cuerpo argumentativo, (§ 1, línea 5 en adelante y § 2 y 3)
2. La inteligencia es la que ha permitido el desarrollo humano. Nueva generalización, casi es una definición de la inteligencia.
     2.1. Ha supuesto mucho esfuerzo y ha habido sus más y sus menos, pero nunca hemos vuelto al inicio absoluto.
    2.2. Los chimpancés —argumento de ejemplificación— son el símbolo de la enorme distancia entre el hombre y el animal: tienen una inteligencia prisionera.
    2.3. La inteligencia ha permitido un gran desarrollo, superando las expresiones animales. Pero en ocasiones ha producido mucho daño (§3).
Se utiliza aquí una argumentación de ejemplificación (§2): ruedas, globos, reactores. Y también una argumentación de ejemplificación por antítesis (§3): minas de metal y de dinamita, instrumentos de música y de tortura, etc.

Conclusión:
3. Por esta doble capacidad de la inteligencia, el desarrollo humano siempre está en un punto crítico.
3.1. El retroceso se produce por el egoísmo, la brutalidad, la ignorancia… Se argumenta aquí con ejemplificaciones que bien pueden ser también generalizaciones.
4. Y por esto, el avance depende de la implicación de todos, de nuestra responsabilidad (tesis).

Nuestro análisis completo nos lleva a concluir que este texto es una muestra de un escrito perfectamente coherente, redactado con mucha intención estilística y con una finalidad apelativa importante.